Sobre este Segundo Volumen: ¿Quién decís que soy yo?
Este segundo volumen es el corazón de la investigación. Habiendo asegurado en el tomo anterior que nuestras fuentes son dignas de un estudio serio, ahora nos sumergimos en ellas para descubrir qué nos revelan sobre la identidad de Jesús. El autor desafía directamente el consenso académico moderno y reconstruye el caso a favor de la fiabilidad de los testigos apostólicos.
Una crítica demoledora a la "Fuente Q", la "fuente fantasma" de la erudición moderna. Se argumenta, con base en el testimonio unánime de los Padres de la Iglesia, contra la Hipótesis de las Dos Fuentes, defendiendo la visión tradicional sobre el origen y la autoría de los Evangelios.
Una defensa de la tradición oral de alta fidelidad. Descubra cómo la robusta cultura de la memoria en el judaísmo del Segundo Templo proporcionó los mecanismos para preservar y transmitir con asombrosa precisión las enseñanzas de Jesús antes de que fueran puestas por escrito.
El análisis definitivo de la auto-revelación divina de Jesús. Se examina el patrón coherente de sus palabras (el uso del "Yo Soy" que evoca el nombre divino), sus acciones (como el perdón de los pecados, una prerrogativa exclusiva de Dios) y los títulos que reclama ("Hijo de Dios", "Hijo del Hombre"), demostrando que afirmó ser divino de manera inequívoca.
La reacción de sus contemporáneos como prueba. Vea cómo tanto sus seguidores (en confesiones como la de Pedro y Tomás) como sus oponentes (con la acusación de blasfemia) entendieron perfectamente la magnitud de sus afirmaciones, proporcionando un testimonio convergente sobre su identidad reclamada.
Un estudio exhaustivo del cumplimiento de las profecías mesiánicas. Se presenta un análisis detallado de cómo la vida, ministerio, pasión y resurrección de Jesús son el Consummatum est ("Todo se ha cumplido") de las esperanzas tejidas a lo largo del Antiguo Testamento, desde su linaje davídico hasta su sufrimiento vicario como el Siervo de Isaías.